Sentidos.

Publicado en por vida

ESPACIO DEDICADO A TI, CON AMOR.
Velo de satìn perlado de brillos titilantes , astro adormilado,còmplice de sueños  hùmedos y turbios.
Bajo la sombra negra se destilan voràgines de sensaciones,que atraen imàgenes angèlicales de sublimidad, estremeciendo la conciencia terrenal, tinieblas de locura, alboradas gèlidas que enfrìan el vientre de la ninfa que al llegar al campo de venus se torna en calidèz de un campo de luz, luz brillante oculta en la cavidad secreta donde se funde lo finito a lo infinito, en una sensacion cosquilleante y elèctrica, ansias de posesiòn al tocar el cuerno del unicornio azùl y atraerlo suavemente ......Una voz en lo profundo de un ser desquiciado, le advierte sutìl : ---Sòlo està en tu mente.
La ninfa eclipse cansado que al cerrar los ojos, va en pos de luceros que bajan al suelo efìmeros y esquivos, negando la belleza de una ilusiòn relativa, y otra vez, la voz que brota del silencio indica a la ninfa: ---No busques, comprende  el unicornio azùl no es tuyo, no existe.
El cuerpo de la ninfa  yace, despojado de pudor alguno, evocando una metàfora, de pronto està ahì, màgica, el unicornio azùl, nuevamente, con su mirada fija en en el cuerpo abandonado, mirada ardiente subyugante  destella fuego de deseo, ofrecèle su ramo,su fruto destilando miel , ofrècele el pòlen en sus labios deliciosamente delineados. La ninfa a punto està trèmula, enervante de tomar en sus boca carnosa los vinos prohibidos..., y la voz misteriosa se torna imperante y le grita: --- ¡Estàs loca.!
Pasa el tiempo que se vulve eterno, màs entre la bruma filtrando un camino de gloria regresa el unicornio alado y toma a la ninfa en sus brazos, se funden en un sòlo aliento, en un sòlo abrazo se embriagan de aromas de flores y nardos, se elevan al cielo los sueños alados, y al perderse un rayo de luz en el velo de satìn perlado, al suceder la muerte placentera donde muere lo finito convirtiendo los sentidos en infinito placer, la ninfa extaciada a punto està de gritar un nombre y mordiendo los labios , no lo pronuncia, lo ahoga en su pecho para no escucharlo, luego queda el silencio, un silencio levitante celestial.
La ninfa busca en las penumbras la figura amada, solo quedò firmemente entre sus  manos  el cuerno de su unicornio el  que se ha esfumado  en la densidad del sueño etèreo. Acariciando su cuerno, fijando en el tiernamente su mirada quiere abandonarse nuevamente para  en sus desvarìos, volver a verle, volver a poseerle, y la voz  interior suavemente reclama: --- ¿No lo comprendes? Reyna del Olimpo, para tì, no hay nada, despierta.....

Vida.


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