Muerte y niña.

Publicado en por vida



La niña se encuentra en su lecho, solita, aparentemente como en los ùltimos dos dìas, ha escuchado el llamado que un dìa su madre le habìa platicado, cuando en sus ataques, que le daban con frecuencia delirios de tristeza, la fiebre estaba en su punto màs alto, ¿Mamita, la muerte duele?, Todo me duele.. me duele mucho, mucho.. mi cabecita me duele, duele mi corazòn...
Mi niña.. contestò la madre con la voz màs tierna que un àngel de la guarda pudiese tener:- La muerte no duele, la muerte es parte y prolongaciòn de tu vida, cuando èsta llegue, escucharàs un lindo coro de àngeles que estaràn en fila para recibirte, la muerte te abrazarà càlidamente y tù entraràs en un sueño plàcido suave, ella te arreglarà el cabello, y te tomarà de la mano para llevarte ante Dios, quièn te esperarà para llevarte a mi presencia, el lugar donde habito es muy bello ahì viviremos por siempre y no nos separaremos màs, en ese lugar todos somos amigos , el oso del salmòn, la hiena del tigre, y del alce , el hombre de su entorno, hay un jardìn extenso de flores y basto de frutos para todos los que ahì moramos, entònces ya no sufriràs... La niña reìa, reìa..... bañada en perlas brillantes, su carita blanca irradiaba una luz de felicidad inexplicable. Mientras las enfermeras murmuraban:- Se ha vuelto loca, tal es su gravedad, que esta niña se està volviendo loca- No sabìan que mientras màs reìa, màs se acercaba al umbral que separa la vida de la muerte, a ella , ya nada le dolìa, estaba frente a las puertas del gran jardìn que su madre anteriormente le habìa descrito y que èsta le esperaba amorosa junto a Papà Dios con los brazos abiertos en medio de coros celestiales.

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