La ley de la vida

Publicado en por vida

 

 

 



Ahì està, fràgil, pàlido, delgado, desahuciado  sin màs esperanzas, se va apagando su pabilo, dìa con dìa se va escurriendo la vela de su vida, a veces parece que se encendiera en su mirada  esa chispa que de èl era una caracterìstica, pero a ratos se opaca, ya desea a voces silenciosas el plàcido sueño eterno.-- No soy suicida--- le hà dicho, sòlo vivo por instinto. (--Yo tampoco lo soy.) piensa ella para sus adentros...
Continùa con voz pausada: --Hè sentido lo que sintiò cristo y pregunta levantando su mirada amarillenta y cansada al techo  ¿Dios mio,  porquè me has abandonado?, Ella le escucha y le dice que ha cargado el madero,  y que sabe lo que es.. porque somos uno mismo. agrega; y luego le comenta de lo difìcil que es ser "una mujer sola", le dice:-- Si yo me voy primero, serìa la Ley de la Vida y lo ùnico que me dolerìa serìa dejar a mis hijos que aùn me necesitan.
El, que ya va en camino le dice con tristeza que le duele dejarlos....
Despuès de un rato de silencio...
Ella le dice que al marcharse definitivamente no llorara, que le darà gracias a Dios por èl, y èl asienta con la cabeza afirmativamente y con dificultad, comprendiendo ambos, la situaciòn prevaleciente....
Y despuès,  tratando de discernir los pensamientos, tratando de acomodar ideas,queriendo transformar con su làpiz como si fuera una varita màgica, esos sentimientos dolorosos que se le clavan como corona de espinas en el corazòn en un bello ramillete de palabras, que no letras huecas que no siente, que no ideas no existentes en ese universo de emociones confusas en una cabeza pesada, saturada de cansancio por pensar tanto, sin pensar, ¿resignada? Tal vez.
Ahora con su imaginaria varita màgica quiere dibujar un sol en la ventana, que nunca deje de brillar, para su beneplàcito y el de los que ama, y enseguida, su deseo es convertir los pensamientos en una blusa roja que coordinarà con zapatillas del mismo color y un pantalòn negro, luego desearà  salir a su trabajo, y que al pasar por la calle la gente murmure (Que al fìn y al cabo siempre murmuran a las espaldas) y exclame: --¡Mira! que bièn, que se vè, y provocar de esa manera admiraciòn, respeto o en ùltima instancia envidias o habladurias, que es lo màs seguro.
Al llegar a su trabajo sabe que encontrarà en el escritorio, cartitas y recados que le dejan sus pequeños grandes admiradores dicièndole que la quieren mucho, que es importante para ellos y que es la mestra màs linda y buena que han tenido porque les hà enseñado operaciones bàsicas o les hà llamado la atenciòn por su indisciplina.
Luego regresarà satisfecha a su hogar y mirando la vida de frente le dirà:-- Sì, ...eres bella, hay mil razones porquè vivirte, simplemente el hecho de que un pequeño niño al verme, corra y me reciba con los brazos abiertos, y al cruzar la puerta mi perrito  mueva la cola de gustò brincoteando a mi rededor dàndome la bienvenida, y en la sala , èl, me espere en su reclinable ansiando mi llegada, sabiendo que no lo abandonarè nunca a exepciòn de lo que dicte tu ley, estando al pendiente de un mozalbetillo que no sabe lo que quiere, en fìn, que estoy viva, Vida, porque tu eres impredecible, pero yo estoy de frente,  --¿Còmo vez?.... eres mi amiga, o..... ¿Seguimos dàndote guerra?. Sè que no serè eterna, y que  La Ley es es un ciclo, (nacer, morir) pero mientras estè aquì, lucharè por lo que amo y quiero.
Al caer la noche, mientras  recuesta su cuerpo cansado de cargar su cruz en la mullida cama,  junto a èl, escucha los tic-tacs de dos corazones  que aùn viven....

Vida.

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