El pacto

Publicado en por vida

 


¡Ya basta!
Señor omnipotente...

La mujer gimiò desconsolada...

--No puedo ya cargar con esta farsa
si un dìa prometì aceptar lo que mandaras,
¡Ya no puedo tolerarlo!.

Continuò suplicando una vez màs, ser escuchada..

-- Hoy quiero pedir misericordìa, no puedo màs,
¿Hasta cuando señor debo admitirlo?
Tu dices no dar màs de lo que aguanta el cuerpo del mortal, del ser humano.
No puedo màs señor, te pido ayuda, de tus fuerzas dame, ¡Lo suplico!

Desgarradoramente la infelìz està en el piso.

Es tanto su estrès que sòlo vive como un pilar apolillado y ya podrido,
sosteniendo un casucho desolado derruìdo, al borde del precipicio
esperando el vendaval que le arrastre hasta el fondo del abismo.

Continùa la mujer sin contenerse, sin pensar que por blasfema pudiese obtener algùn castigo:

-- No puedo comprender ya la existencia,
de un loco que pide se le adore, y si no es asì...

¡Entònces no eres su hijo, exiliado en nombre estàs de Jesucristo!
Te condeno a vivir en un infierno de vida y llanto eterno.
Donde las almas reptan y retuerzan como vìvoras, te aclaman y suplican.

¡No es justo, no lo es!, mi Jesucristo,
no esperes en este diàlogo te adore
¿Como siendo de bondades pides se te inquen, se te humillen y te imploren?
¿No es suficiente ya el castigo?
¿Que hice yo y mi prole para merecer tal sacrificio?
¿Que te debo?
¿Que les debo a los mortales?
Si siempre llevè tus mandamientos, hasta el lìmite del ser casi perfecto,
segùn lo manda tu escritura, tus preceptos.

Creyendo en tì, te convirtì en mi opio,
defendiendo mis creencias, mis ideas,
relegando y mutilando mi conciencia,
con absurdos prejuicios que a nada llevan
castigando mi cuerpo,privando mis deseos,
sin ver de tì el milagro, el signo de tu explèndida existencia.

Y siguiò la plegaria ya profana de un ser desesperado...

-- El sendero de mi vida se ha extraviado,
las tormentas de mi alma lo han borrado,
Hoy por hoy,
Soy el ser màs desquiciado, pues camino entre penumbras,
como un mendìgo desolado.
camino por instinto en esta vida, me aferro a tì,
creyendo aùn en tu designio.
En el propòsito que tienes para aquellos,
que probaste en su fè, contra el inicuo.

Hoy, estoy aquì...
Te ofresco un pacto...

Terminas ya con estas pruebas insufribles,
me rescatas desde el fondo de mi abismo y me das misericordìa.
Tu me escuchas , me miras y me mimas,
y yo me vuelvo a tì, cual hijo pròdigo que ausente,
regresa al padre y èste vistièndole de preciosa
y fina ropa, lo redime....
y èl, esparciendo su prodigio le vive eternamente agradecido.

-- Ese es mi pacto Jesucristo...
Musitaba su alma quebrantada sintièndose ya, un ser pronscrito.

Y tan dèbil como todo ser humano en su triste desconsuelo,
sin levantar la mirada el ser profano, hacia el bello y limpio cielo
no se percataba que una luz la cubrìa resplandeciente,

Era Dios, el supremo que amoroso contestaba dulcemente:

--"Yo te amo, yo te escucho y te perdono como a todo hijo mìo.
Confìa en mì, por favor yo te lo pido,
El tiempo del mortal no es el mìo.

--Hija mìa... Soy tu padre...
Tù lo sabes, No te olvido
Te comprendo, ten paciencia, te bendigo".

VIDA.

¡FELIZ DÌA DEL PADRE!

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