A una niña

Publicado en por VIDA



A UNA NIÑA.
Estoy de pie estupefacta,
Contemplando el escenario
Donde dejaron el cuerpo
De la niña abandonado.
Al rededor los murmullos
No se dejan esperar.
Marina ya está en el cielo,
¡ Descanse su alma en paz!.
Ya no sonríe la niña,
Sus ojitos están cerrados,
Su carita transparente ,
Y su cuerpo lacerado.
Corría la inocente niña,
Con la ilusión de su edad,
A encontrarse con su novio
Al deportivo del lugar.
Hablaban cosas bonitas,
A través del celular,
Alguien abruptamente,
Interrumpió el dialogar.
El chico desesperado
Y confundido de atar,
Corrió a encontrar Marina,
Ya no la pudo alcanzar.
A sus amigos primero
Se le ocurrió ir a avisar,
A Marina, no la encuentro,
Vayámosle a buscar.
Lo que siguió fue un caos,
Pues cerquita del lugar,
Encontraron a la niña,
Inerme, sin vida ya.
Ya no sonríe la niña,
Sus ojos están cerrados,
Su carita transparente ,
Y su pudor mancillado.
Mi mente no lo concibe,
Ni la gente, grande Dios,
Si la mirabas del cielo,
¿Por qué permitiste Señor?
Ella solo era una niña,
Era un capullo en botón,
Con una tierna mirada
Y una sonrisa de sol.
Marina, Dios te Bendiga,
Dulce niña, tierna flor,
Tu familia y tus amigas
Lloramos hoy con dolor
Tu inevitable partida,
A las viñas del Señor.
Venerando tu recuerdo
Con tristeza y con amor.
Mis palabras sean plegaria,
un grito de potestad,
Que clama por ti justicia,
Que descanse tu alma en paz.
VIDA

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